Por Marisol Rodríguez /Fotos: Internet
A medida que pasan los años, si de la piel se trata, es inevitable no preocuparse por la aparición de los primeros signos de la edad.
Por lo general, estos se manifiestan a partir de los 40 y aunque no existe una fórmula mágica para detener el tiempo, lo que sí puedes hacer es reforzar tus hábitos de vida saludables.
Con ellos, de acuerdo a la Academia Americana de Dermatología, obtendrás grandes beneficios como: reducir las líneas finas y arrugas, el riesgo de padecer cáncer de la piel, mantener una tez brillante y joven, prevenir o aclarar un rostro con manchas y conservar su firmeza juvenil por más tiempo.
Así que además de elegir una buena crema antiarrugas o un tratamiento antienvejecimiento, pon atención a los siguientes cuidados básicos:

1. Limpieza
Es el primer paso para mantener una piel joven, ya que permite acabar con impurezas y regenerar las células.
2. Hidratación
Un estudio realizado en Journal of Cosmetic Dermatology reveló que la aplicación de cremas hidratantes ayuda a suavizar la piel y a brindarle al rostro vitaminas y antioxidantes, entre otras sustancias beneficiosas.
3. Protección solar
Usa sin falta una crema con protector solar todos los días, no importa si está nublado, así prevendrás y reducirás los signos de la edad que aparecen por exponerse al sol.
4. Sérum
Son un excelente aliado para tener una piel joven y tersa. Aplícalo previo a la crema hidratante y pronto notarás que luce más luminosa y saludable.
5. Exfoliación
Este paso sirve para remover todas las células muertas, acelerar su renovación y como consecuencia, retrasar el envejecimiento prematuro.
6. Aumenta el consumo de vitamina C y E
Ambas son muy importantes para conservar la piel tersa después de los 40; la C tiene un efecto antioxidante y la E, protege contra los rayos ultravioleta.
7. Bebe más agua
Al llegar al cuarto piso debes aumentar el consumo de agua, ya que este líquido ayuda a minimizar la deshidratación cutánea y a mejorar la firmeza de la piel.