Por Marisol Rodríguez
Halloween es sinónimo de disfraces y… ¡muchos dulces!; uno de los más típicos es el Candy Corn.
Elaborado con azúcar, jarabe de maíz y cera de repostería, entre otros ingredientes, es un básico de esta época del año.
De origen estadounidense, esta golosina distinguida por su forma de triángulo en tres colores: amarillo, naranja y blanco, celebra su día este 30 de octubre.
La producción de estos dulces comenzó en la década de 1880 por la compañía Wunderlee Candy y en un inicio recibieron el nombre de Chicken Feed.
Posteriormente, después del siglo XIX, Goelitz Confectionery -hoy en día Jelly Belly- continuó con su tradición.
Actualmente, la empresa Brach’s con sede en Illinois, se encarga de producirlos y la National Confectioners Association señala que al año se venden 35 millones de libras.

Más variedades
El Candy Corn también se puede encontrar en otros colores, según la festividad:
San Valentín
Llamado Cupid Corn con un extremo rojo y el centro rosado.
Pascua
El Bunny Corn en dos colores, la punta blanca y la base pastel en rosa, verde, amarillo y morado.
Día de la Independencia
Denominado Freedom Corn, se caracteriza por los colores de la bandera estadounidense: azul en el extremo, blanco en el centro y rojo en la punta.
Acción de Gracias
Popularmente conocido como Indian Corn, con un tono marrón en el extremo, el centro naranja y la punta blanca.
Navidad
El Reindeer Corn por lo general lleva rojo en el extremo y verde al centro.
El dato
Su nombre se debe a que imitan la apariencia de los granos de maíz y cada pieza es aproximadamente tres veces el tamaño de un grano real de una mazorca madura o seca.