Por Marisol Rodríguez / Fotos: José Zamora
“La belleza es verte con amor, reconocerte sin juicios y sentirte en paz con ese reflejo”, expresa el doctor Carlos Alberto Soto Medina.
Apasionado de la cirugía plástica estética y reconstructiva, lleva más de una década ejerciendo esta profesión donde el bienestar, la belleza y el amor propio van siempre de la mano.
En febrero, mes donde se celebra una fecha tan simbólica como San Valentín, destaca que hablar de amor propio implica entender que la relación que cada persona tiene con su cuerpo también es parte de su salud emocional.
“Cuando se busca un procedimiento con la información suficiente y la decisión es consciente, puede convertirse en una herramienta para reforzar la seguridad personal y la congruencia entre cómo se siente una persona y cómo se ve”, agrega el especialista formado en la Universidad de Monterrey, el Hospital San José y el Instituto Jalisciense de Cirugía Reconstructiva Dr. José Guerrerosantos.
W: ¿Por qué el cuidado personal también es una forma de celebrar el amor?
CS: Porque es una expresión clara de autoestima. Atender nuestro bienestar físico y emocional es una manera de reconocernos como prioridad. Cuando una persona se ama y se cuida, establece límites sanos y construye una base sólida para cualquier relación, incluida la de pareja.

W: ¿Cómo influye la medicina estética y la cirugía plástica en la autoestima y en la relación que una persona tiene consigo misma?
CS: La medicina estética y cirugía plástica pueden tener un impacto muy positivo cuando se enfoca en objetivos realistas. Corregir o mejorar un aspecto que ha generado inseguridad durante años puede liberar a la persona emocionalmente y permitirle relacionarse con su imagen desde un lugar más amable y seguro.
W: Desde tu perspectiva profesional, ¿cómo ha cambiado el concepto de belleza en los últimos años?
CS: La belleza ha evolucionado hacia algo más auténtico e individual. Hoy se valora la diversidad de rasgos, la proporción y la salud por encima de los estereotipos. La belleza ya no está representada por un grupo o raza, ahora hay más equilibrio según los rasgos y composición de cada persona.
W: ¿Qué papel juega la naturalidad en la cirugía plástica moderna y por qué es tan importante para ti?
CS: La naturalidad es uno de los principios más importantes. Un buen resultado no debe ser evidente, sino armónico. Para mí es esencial preservar la identidad del paciente y lograr cambios sutiles que envejezcan bien con el tiempo.

W: ¿Cuáles son los tratamientos más solicitados en esta temporada?
CS: Durante esta época suelen aumentar las consultas para cirugías de aumento mamario, y en pacientes de cirugía corporal que conocen la planeación que se requiere para realizarla antes de verano.
W: En tu práctica, ¿cómo ayudas a tus pacientes a verse mejor sin perder su esencia y autenticidad?
CS: La clave está en la valoración personalizada y creo que soy reconocido por mi comunicación honesta, busco que mis pacientes entiendan que la naturalidad siempre reina. Escuchar al paciente, entender sus motivaciones y explicarle con claridad qué es posible y qué no lo es. Mi objetivo siempre es resaltar sus rasgos naturales y mantener la armonía facial y corporal, no transformarlos en alguien distinto o en un ideal que no es real.
W: San Valentín suele acompañarse de expectativas. ¿Cómo encontrar un equilibrio entre mejorar la apariencia y mantener una relación sana con la imagen personal?
CS: El equilibrio se logra cuando la decisión no está basada en presión social o emocional. La cirugía plástica o un tratamiento, no son una solución a conflictos personales. La orientación por parte del cirujano es fundamental para mantener expectativas realistas y siempre anteponiendo la seguridad del paciente.
W: ¿Qué mensaje le darías a quienes consideran realizarse un procedimiento estético como un acto de amor propio?
CS: Que lo hagan por ellos mismos, bien informados y acompañados por un especialista certificado.