Por Marisol Rodríguez
San Valentín es la excusa perfecta para jugar con la moda y expresar quién eres a través de lo que llevas puesto.
“Me encanta cómo influye esta fecha en la manera en que elegimos vestirnos, porque la ropa se convierte en una forma de expresar lo que sentimos”, comenta la asesora de imagen Conny Blanco (@connyblanco).
Durante esta temporada predominan los colores románticos como el rojo, rosa, vino, nude y tonos suaves, así como telas delicadas que aportan feminidad y elegancia, y detalles que hablan de amor propio.
“San Valentín impulsa a una moda más emocional, no se trata solo de vestir para alguien más, sino de recordarnos lo valiosas y únicas que somos”, expresa.

Tonos románticos
El rojo y rosa son los reyes en esta temporada por lo que representan: pasión y ternura.
A ellos se suman tonos románticos como el borgoña y vino, elegantes y sofisticados para outfits de noche; el malva y lavanda, románticos pero con un toque moderno; el coral y peach, vibrantes y cálidos, y el blanco y marfil, para un estilo ligero y encantador.
“Estos colores no solo se usan en prendas completas, también en accesorios y detalles como prints, bordados o estampados, haciendo que cualquier outfit tenga ese toque especial de la temporada”, menciona Blanco.


Texturas claves
Encaje, satín, chifón, tul, terciopelo y organza son telas que no solo se ven románticas, sino que se sienten especiales, “eso es justamente lo que busca un outfit de San Valentín: emoción, suavidad y encanto”.
El encaje es delicado, femenino y atemporal, por lo que evoca ternura y una sensualidad sutil; el satín, suave y brillante, aporta lujo y un toque seductor muy elegante.
Por su parte, el chifón es ligero y etéreo, ideal para looks delicados y soñadores; el tul, transparente y romántico, va perfecto en detalles que aportan fantasía; el terciopelo, es profundo y sofisticado para la noche y la organza, estructurada pero ligera, da volumen y un aire de cuento.

¿Cita romántica de noche o plan casual?
La asesora de imagen recomienda elegir un look que te haga sentir romántica, segura y auténtica, “el secreto está en la armonía”.
Para una cita romántica de noche, Blanco recomienda vestidos satinados o de terciopelo en tonos rojo, vino, rosa palo o negro, combinados con un blazer ligero, tacones elegantes, un clutch pequeño y accesorios delicados.
Si el plan es más relajado, como una comida o café, sugiere jeans de buen corte o pantalones fluidos, blusas románticas, calzado cómodo y accesorios sencillos.
“El mejor outfit es con el que te sientes cómoda y lista para conquistar el mundo”, agrega.



Accesorios, un must
Los accesorios que no pueden faltar en un look de San Valentín son los aretes delicados con brillo, ya sean de perla, zirconia o metálicos suaves, “aportan luz al rostro, elegancia y ese toque romántico inmediato”, menciona.
En cuanto a bolsos, Blanco señala que un clutch equilibra y refina el outfit; las texturas suaves como el satín, piel lisa y charol aportan sofisticación, y los colores neutros o románticos mantienen la armonía.
Por último, los zapatos definen la actitud del look: un tacón estiliza y es sinónimo de elegancia, unos flats delicados dan dulzura y naturalidad, y un acabado satinado o metálico suma romanticismo y luz.
“En conjunto, zapatos y bolso dan coherencia, elegancia y ese toque especial que transforma un look bonito en uno verdaderamente encantador”, concluye.
El mejor consejo: La asesora de imagen invita a “celebrar desde la intención, no desde la perfección. La verdadera elegancia del amor está en la honestidad, en compartir y en agradecer… y eso nunca pasa de moda”.