Por Marisol Rodríguez
Durante la temporada de calor, las garrapatas se convierten en una de las principales amenazas para perros, gatos y también para las familias.
Aunque muchas veces pasan desapercibidas, estos pequeños parásitos pueden transmitir enfermedades graves y generar problemas de salud que van desde infecciones en la piel hasta padecimientos mortales.
La médico veterinario zootecnista Roxana Uriostegui, de Veterinaria Anubis, nos dice cómo proteger correctamente a las mascotas.
El calor favorece su reproducción
Las garrapatas encuentran en las altas temperaturas el ambiente ideal para reproducirse y completar su ciclo de vida.
“Su ciclo reproductivo es más favorecedor, a diferencia del invierno que es cuando hibernan, no mueren, están esperando el bello calor para salir”, comenta.
Patios, parques, jardines y zonas con maleza son los lugares donde habitan.

Perros, los más vulnerables
Aunque cualquier mascota puede verse afectada, los perros suelen ser los más propensos, especialmente aquellos de pelo largo.
“El manto largo es un perfecto camuflaje para pasar desapercibidas”, comenta la veterinaria; además, los paseos frecuentes y el contacto con áreas verdes aumentan el riesgo de exposición.
Las partes del cuerpo donde más suelen esconderse son las orejas, axilas, ingles y pliegues de las patas, por eso, revisar a las mascotas después de los paseos es fundamental.
Señales de alerta
Uno de los primeros síntomas es la comezón constante en alguna parte del cuerpo. Si la mascota se rasca demasiado, es importante revisar cuidadosamente su piel.
Además de causar irritación, las garrapatas pueden transmitir enfermedades como la rickettsia, anaplasma, enfermedad de Lyme y babesiosis.
La especialista advierte que la rickettsia también puede afectar gravemente a las personas.
“En nuestra ciudad es un foco rojo y puede llegar a ser mortal si no se atiende a tiempo”, expresa.

Cómo prevenirlas
La prevención sigue siendo la mejor herramienta para proteger tanto a las mascotas como al hogar.
La veterinaria recomienda: fumigaciones constantes, evitar la acumulación de objetos y muebles, revisar frecuentemente a las mascotas y la protección antiparasitaria.
Actualmente existen diferentes opciones adaptadas a las necesidades y presupuesto de cada familia, desde collares para perros de pelo corto que tienen una duración de 7-8 meses; pipetas y pastillas hasta la protección anual mediante una inyección.

Si encuentras una…
La reacción inmediata suele ser arrancarla, pero la especialista recomienda actuar con cuidado.
Lo ideal es adquirir un producto garrapaticida para que el parásito se desprenda solo; si se retira manualmente, debe hacerse con pinzas pequeñas y movimientos verticales sin presionarla, ya que puede liberar patógenos en la piel.
También es importante acudir al veterinario si la mascota presenta irritación, fiebre, decaimiento o cualquier otro comportamiento inusual.
“Prever es mejor que curar, el cuidar a tu mascota tiene como resultado una protección para tu familia. Más vale invertir en su medicación una vez al mes que pagar más por complicaciones graves de salud”, concluye.