Por Marisol Rodríguez
Con más de 700 años de historia, el waffle es uno de los postres más antiguos del mundo. Su receta nació en la Europa medieval y hoy es todo un ícono en los desayunos y la repostería contemporánea.
Oublies: sus antepasados
Durante la Edad Media, en Francia y Bélgica, se elaboraban unas pequeñas obleas delgadas de nombre oublies, las cuales se cocinaban directamente sobre el fuego entre dos placas de hierro.
Dichas placas tenían grabados escudos, flores, escenas religiosas y patrones geométricos, que quedaban impresos en la masa. Fue así como nació la característica más distintiva del waffle: su patrón cuadriculado.

De las iglesias medievales a las calles
Al inicio, las obleas eran preparadas por panaderos relacionados a las iglesias y se vendían en ferias religiosas, pero con el tiempo los vendedores ambulantes comenzaron a ofrecerlas en las calles y la receta se modificó: se añadieron ingredientes como la miel, especias, mantequilla y huevos.
Con este cambio, la masa dejó de ser simple, volviéndose más gruesa, esponjosa y mejoró su sabor.
El waffle belga
Entre los siglos XVI y XVII, la receta evolucionó en Bélgica y aparecieron dos versiones: el waffle de Bruselas, caracterizado por ser ligero, crujiente por fuera y muy aireado; y el waffle de Lieja, más denso y dulce, con trozos de azúcar caramelizada en el interior.
Su llegada a América
Los waffles llegaron al continente americano con los colonos europeos y se popularizaron en Estados Unidos durante el siglo XVIII.
A finales de la década de 1700, Thomas Jefferson llevó una wafflera como recuerdo de sus viajes a Francia, cuyo diseño se patentó en 1869.
Para el siglo XIX, con la invención de las wafleras de hierro para estufa y posteriormente, las eléctricas, el waffle se convirtió en un desayuno famoso.

Ícono del brunch
En el siglo XX, pasó de ser una receta tradicional europea a todo un símbolo del desayuno americano y brunch. Gracias a su versatilidad, se puede disfrutar por igual en su versión dulce con miel y frutas o salado, con aguacate o pollo frito.
¿Sabías que…?
La palabra waffle proviene del neerlandés wafel, que significa panal de abeja, en referencia a su forma.