Por Marisol Rodríguez
Las vacaciones de verano son el momento perfecto para que los niños exploren su imaginación a través del juego.
Con materiales sencillos y un poco de creatividad, pueden desarrollar habilidades como el pensamiento creativo, la resolución de problemas y la comunicación.
Pintura con elementos naturales
Utiliza hojas, flores, ramas o esponjas para que los niños creen diferentes texturas y descubran nuevas formas de pintar.
Juego de roles
Su imaginación, empatía y habilidades sociales se fortalecen cuando juegan a ser médicos, chefs, científicos, bomberos, maestros, astronautas o cualquier otra profesión.


Búsqueda del tesoro
Elige pequeños objetos y escóndelos por la casa, prepara pistas o acertijos para que los pequeños puedan encontrarlos.
Crea una historia en equipo
En esta divertida actividad cada integrante de la familia añade una oración para construir una historia; estimula su imaginación y lenguaje.
Construcción con materiales reciclados
Con cajas de cartón, tubos de papel, botellas y tapas pueden crear castillos, robots, autos, naves espaciales o ciudades. Mientras aumentan su creatividad, también aprenden del cuidado del medio ambiente.


Teatro de títeres
Calcetines, bolsas de papel o figuras hechas a mano son elementos con los que pueden inventar personajes y representar historias.
Cocina divertida
Preparar brochetas de frutas, decorar galletas o hacer sándwiches con formas creativas les ayuda a desarrollar su motricidad fina y el trabajo en equipo.