Por Marisol Rodríguez
El primer empleo siempre genera mucha ilusión y es una gran oportunidad para comenzar a construir una estabilidad financiera.
Si acabas de iniciar tu vida laboral, toma en cuenta los siguientes consejos que ofrece la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) para manejar tu salario de forma correcta.
1. Identifica gastos y necesidades
Elabora una lista de lo que en verdad te hace falta. La vestimenta es importante, pero considera que comprar ese calzado de moda puede ser un duro golpe a tu bolsillo. Crear un presupuesto para el dinero que recibes, ya sea semanal, quincenal o mensual, será tu herramienta de control más útil.
2. Inicia un ahorro
Este es uno de los hábitos que más cuesta consolidar si no se adquiere desde la infancia; pero, nunca es tarde para comenzar. Establece qué porcentaje de tu sueldo puedes guardar antes de empezar a gastar. Recuerda que la constancia es la clave para mantener tus finanzas sanas.
3. Planea metas
Pregúntate cuáles son tus objetivos profesionales, académicos, personales o financieros. Una vez que los tengas claros, define el periodo en el que debes cumplirlos, clasificándolos a corto, mediano o largo plazo. Esto le dará un propósito real a tu dinero.

4. Usa los seguros como aliados
El refrán “más vale prevenir que lamentar” es totalmente cierto. Los seguros son herramientas esenciales para proteger tu patrimonio y tu salud. Considera contratar una póliza de auto o de gastos médicos; verás que no son un gasto, sino una inversión para tu tranquilidad.
5. Ojo con las tarjetas de crédito
Es uno de los productos financieros más ofertados en México. Antes de tramitar tu primera tarjeta, considera estas reglas de oro:
- No es dinero extra: El saldo disponible pertenece al banco y debes liquidarlo mes con mes.
- Líneas bajas: Es mejor iniciar con un límite de crédito pequeño e incrementarlo conforme aumenten tus ingresos.
- Evita compras fugaces: No financies productos de consumo inmediato, o terminarás pagando más de lo que valen.
- Práctica previa: Se recomienda empezar con una tarjeta de débito para familiarizarte con los pagos digitales sin el riesgo de generar intereses.
- Control de días: Conoce a la perfección tus fechas de corte y de pago para evitar recargos.
- Historial limpio: Comenzar con un buen comportamiento crediticio te abrirá las puertas a mejores créditos hipotecarios o automotrices en el futuro.