19 octubre, 2026

Por Marisol Rodríguez

El 19 de octubre es el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama. Un recordatorio global para encender las alarmas de la prevención y solidarizarse con quienes lo transitan.

El cáncer de mama es el tipo de cáncer más frecuente y la causa más común de muerte por cáncer en mujeres a nivel mundial.

Esta enfermedad se presenta cuando algunas células del tejido mamario comienzan a crecer de manera anormal y descontrolada. Con el tiempo pueden formar un tumor y, en algunos casos, extenderse a otras partes del organismo.

Por ello, hablar de cáncer de mama es hablar de prevención, información y, sobre todo, de detección oportuna, ya que identificarlo en etapas tempranas permite mejorar considerablemente su pronóstico.

Foto: Magnific

Observa bien

Conocer el aspecto y la sensación habitual de las mamas ayuda a identificar cambios nuevos. Presta atención a las siguientes señales:

  • Aparición de un bulto o engrosamiento en la mama o axila.
  • Cambio en el tamaño o la forma de una mama.
  • Hundimiento o alteraciones en la piel.
  • Cambios recientes en el pezón.
  • Secreción del pezón, particularmente si contiene sangre.
  • Enrojecimiento, descamación o cambios persistentes en la piel.
  • Dolor localizado que no desaparece.

Estos síntomas no significan necesariamente cáncer, muchas alteraciones son benignas, pero cualquier cambio nuevo o persistente debe ser revisado por un profesional de la salud.

Detección oportuna, la clave

Uno de los mayores retos del cáncer de mama es que, en sus primeras etapas, puede no producir síntomas. Por ello existen estrategias de detección que buscan identificar cambios antes de que sean evidentes.

La mastografía es una de las principales herramientas utilizadas para detectar lesiones o cambios en el tejido mamario. La edad para comenzar los estudios y la frecuencia con la que deben realizarse dependen de las recomendaciones médicas, los antecedentes personales y el nivel de riesgo de cada mujer.

Además de los estudios de imagen, la valoración clínica es fundamental. Si existe un antecedente familiar importante o algún factor que incremente el riesgo, el médico puede recomendar un esquema de vigilancia diferente.

¿Quiénes tienen mayor riesgo?

El cáncer de mama puede aparecer incluso cuando no existen antecedentes familiares. Algunos factores que aumentan la probabilidad de desarrollarlo son:

Edad: el riesgo aumenta conforme pasan los años.

Antecedentes familiares: tener parientes cercanos con cáncer de mama u ovario puede ser relevante, especialmente cuando existen varios casos o diagnósticos a edades tempranas.

Genética: algunas alteraciones hereditarias, como las relacionadas con los genes BRCA1 y BRCA2, pueden elevar significativamente el riesgo.

Estilo de vida: el sedentarismo, el consumo de alcohol y el exceso de peso, particularmente después de la menopausia, se asocian con un mayor riesgo.

Los factores hormonales y reproductivos también pueden influir, como una menstruación temprana (antes de los 12 años), la menopausia tardía (después de los 55), ser madre después de los 30 años o no haber tenido embarazos.

Foto: Pexels

5 acciones para cuidar tu salud mamaria

1 Conoce tus mamas

Familiarízate con su apariencia y sensación habitual para reconocer cambios.

2 No ignores una señal de alerta

Si notas un bulto, cambio en la piel, alteración del pezón o cualquier modificación que no sea habitual, consulta con tu médico.

3 Cumple con tus estudios de detección

Pregunta a tu médico qué estudios necesitas y cuándo es recomendable realizarlos de acuerdo con tu edad y factores de riesgo.

4 Conoce tus antecedentes familiares

Hablar con familiares puede ayudarte a identificar antecedentes de cáncer de mama u ovario que son importantes para tu valoración.

5 Mantén hábitos saludables

La actividad física regular, mantener un peso saludable y limitar el consumo de alcohol son medidas que pueden contribuir a reducir el riesgo.

Foto: stefarmepik en Magnific

Mitos y realidades

Si no tengo antecedentes familiares, no puedo tener cáncer de mama.

Falso. La mayoría de los casos no son exclusivos de una mutación hereditaria. Una mujer sin antecedentes familiares también puede desarrollar la enfermedad.

Si no me duele, no tengo que preocuparme.

Falso. El cáncer de mama puede no causar dolor ni otros síntomas durante sus primeras etapas.

Encontrar un bulto significa que es cáncer.

Falso. Existen numerosos tipos de alteraciones benignas. La única manera de saber qué está ocurriendo es con una valoración médica.

Los hombres también pueden tener cáncer de mama.

Realidad. Aunque es mucho menos frecuente que en las mujeres, los hombres tienen tejido mamario y pueden desarrollar la enfermedad.

El sobrepeso después de la menopausia aumenta el riesgo.

Realidad. El tejido graso eleva los niveles de estrógeno en el cuerpo después de esta etapa.

Dar de lactar ayuda a proteger contra el cáncer de mama.

Realidad. La lactancia materna reduce el riesgo, especialmente si se mantiene por más de un año. Esto se debe a que retrasa el regreso de los ciclos menstruales y disminuye la exposición a ciertas hormonas.

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