14 enero, 2026

Por Marisol Rodríguez

La depresión es una de las condiciones de salud mental más comunes en el mundo, pero también una de las más incomprendidas.

“Es un estado de ánimo bajo, sentir que todo pesa más que lo normal, incluso las cosas más pequeñas”, expresa la doctora en educación, maestra en comunicación y psicóloga Betsabé Ruizesparza Flores.

En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, que se conmemora cada 13 de enero, conversamos con la especialista para entender mejor este trastorno, sus señales y la importancia de buscar ayuda.

Los síntomas visibles… y los que nadie nota

Entre los signos más comunes están la tristeza, pérdida de interés en actividades comunes, fatiga, cambios en el sueño y apetito, así como dificultad para concentrarse.

Pero existen otros síntomas que son silenciosos y que suelen pasar más desapercibidos: dolores digestivos, problemas físicos como la alteración psicomotora o en el habla, dificultad para tomar decisiones simples, aislamiento social y sensación de vacío.

Factores que detonan o agravan un cuadro depresivo

El estrés, duelos, conflictos familiares o cargas laborales pueden detonar o profundizar la depresión. “El entorno de la persona es clave para sanar o empeorar el cuadro clínico”, señala.

La depresión se manifiesta distinto, según la edad:

Adolescentes: Cambios bruscos de humor, irritabilidad o enojo fácil, pensar que ‘nada vale la pena’, desconectarse de los amigos, bajar el rendimiento escolar, perder interés por cosas que antes amaban, cansancio, dormir demasiado o casi nada, aislamiento, peleas o descuido.

Foto: Freepik

Jóvenes adultos: Se mezcla con el estrés de ‘empezar la vida’, sensación de estar perdidos, dificultad para concentrarse o tomas decisiones, agotamiento constante, problemas en relaciones o sentirse insuficientes, aparece la idea de ‘debería estar bien, pero no estoy’.

Adultos de mediana edad: En este grupo a veces se camuflajea: cargar con responsabilidades (trabajo, familia) y sentir que se están derrumbando por dentro, problemas de sueño, irritabilidad y menos paciencia, falta de energía y apatía, culpa por no ‘rendir’ como antes, tragarse el dolor y seguir aunque el cuerpo se empieza a quejar.

Adultos mayores: Puede verse casi como ‘achaques’: pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban, hablar mucho de sentirse ‘cansados de todo’; soledad, duelos acumulados y miedo al deterioro, dormir mal, perder el apetito y pensar que ‘es la edad’.

En general, la doctora Ruizesparza Flores comenta que existen comportamientos que deben encender una alarma: aislamiento, comentarios que suenan a despedida, falta de apetito, pérdida de interés por actividades habituales o cualquier referencia a hacerse daño.

Impacto en la vida diaria

La depresión no solo afecta el estado emocional, también a la vida familiar, laboral y social.

En la primera, la persona puede tener menos paciencia, sentirse agotada y malentendida; en la segunda, le cuesta poner atención, tiene un bajo desempeño, aumentan los errores e incluso, pueden presentarse conflictos con los compañeros, y en la última, destaca el aislamiento, sentirse fuera de lugar o en soledad.

A esto se suma el estigma hacia las enfermedades mentales, “la sociedad toma la tristeza como una debilidad y no como una emoción humana, por eso mucha gente vive con depresión severa y no se atiende como es debido”, menciona la especialista.

Además, existe miedo ante la medicación psiquiátrica, que muchos consideran erróneamente como ‘drogas’.

Foto: Pexels

Un enfoque integral para la recuperación

Hoy en día existen diversas opciones para tratar la depresión. Una de ellas es la psicoterapia, la cual continúa renovando técnicas que se adaptan a cada etapa de la vida.

Otra, es el medicamento psiquiátrico, especialmente para las personas con una depresión severa, ya que mejora la química cerebral.

La doctora también señala que para mejorar es clave ampliar la capacidad de manera biopsicosocial: bio (medicamento, psico (psicoterapia) y social (tener un entorno limpio y sano).

“Juntos harán una sumatoria de cosas que mejorarán la vida del paciente hasta ser dado de alta”, agrega.

Por último, Ruizesparza Flores hace un llamado a quienes están luchando contra la depresión para que recuerden que no están solos y busquen ayuda.

“Sé que estás cansad@ pero también sé que si vas más allá te encontrarás contigo mism@ y te convertirás en una versión nueva y muy resiliente, busca ayuda, toda la ayuda que puedas necesitar”, finaliza.

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