22 mayo, 2026

Por Marisol Rodríguez

Hace ocho años, Iram Lizárraga horneó un sueño para obtener un ingreso extra. Hoy, con amor, pasión y resiliencia, ese proyecto ha evolucionado en Devoro: una marca que no solo vende brownies, sino que construye experiencias y comunidad desde Ciudad Juárez.

Foto: José Zamora

Su camino inició en la preparatoria,  vendiendo en cafeterías. Pero fue en la universidad, afuera de los edificios de ICSA, donde empezó a gestarse algo más grande. 

Entre clases y conversaciones casuales, su producto -originalmente conocido como Brownie de Oro- comenzó a destacar hasta que la pandemia llegó y todo cambió. Como muchos emprendedores, Iram tuvo que reinventarse y trasladar las ventas a las redes sociales, lo que se convirtió en una nueva oportunidad de crecimiento.

Con cariño, recuerda que el brownie que hoy define a Devoro -y que actualmente cuenta con más de 250 puntos de distribución- nació en casa.

“Viene de una receta familiar que mi abuela nos hacía cuando estábamos pequeños. En ese momento ni siquiera lo conocía como brownie, solamente era un pastelito chocolatoso muy rico. Le gustaba agregarle toppings como nuez y almendra”, comparte.

De vender brownies a construir una marca

Tras la pandemia, con disciplina y visión, Iram comenzó a ahorrar hasta lograr algo que parecía lejano: rentar su primer local.

“Era un espacio chico, pero dije nos la podemos jugar, pueden salir buenas cosas”, comenta.

En esta etapa, el apoyo y motivación por parte de su familia, amigos y primeros clientes fue el impulso que necesitaba para atreverse a dar el siguiente paso. Hoy, de tener un solo local, ha pasado a contar con su propia fábrica.

Para Iram, compartir sus logros y celebrarlos en familia es uno de los momentos más dulces de emprender.

Foto: José Zamora

Uno de los que más recuerda fue cuando tuvo la oportunidad de entrar a Almacenes de la Frontera. Después de un largo proceso, la noticia se celebró en familia, con hamburguesas y la sensación de que algo grande estaba comenzando.

Pero no todo el dulce, emprender también implica jornadas largas, sacrificios constantes y una vida que gira alrededor del proyecto.

Aun así, Iram lo tiene claro: ama lo que hace.

WKND: ¿Emprender en Ciudad Juárez es más reto o más oportunidad?

IL: Ciudad Juárez está lleno de oportunidades, es algo que le platico mucho a las personas que me toca conocer en otras ciudades, hay oportunidades para todos, la gente te apoya mucho, es muy solidaria, sientes un respaldo grandísimo.

WKND: ¿Qué quieres que la gente sienta cuando prueba tus brownies?

IL: Una buena experiencia en cuanto al sabor y calidad del producto. Cuando miras en los anaqueles de los supermercados la cantidad de productos que hay, esperas un diferenciador, algo que te llene el gusto, la vista y creo que cuando miran un producto diferente como es nuestro brownie también elevan sus expectativas y es bueno, queremos siempre estar a su altura.

WKND: ¿Hasta dónde quieres llevar tu negocio?

IL: Uy, lo más grande posible. Me interesa mucho cruzar la frontera de la ciudad y llevarlo a nivel estado, pero también a nivel nacional, es un reto para el que estamos listos, queremos llevarlo a todo el mundo.

WKND: ¿Quién es Iram detrás de la marca?

IL: Yo he tenido la suerte de que siempre he sabido lo que me gusta hacer. Un emprendedor muy apasionado, de una familia muy unida.

WKND: ¿Qué le dirías al joven que eras antes de empezar a emprender?

IL: Cuando uno está joven es más radical, más cerrado a la hora de ejecutar ideas, lo que yo le diría es que siga motivado pero que también sea más abierto a escuchar y que no sabe todo. La motivación es muy importante en el proceso.

Foto: José Zamora

WKND: Si tu historia fuera un brownie, ¿qué ingredientes llevaría?

IL: Creo que mucho chocolate, soy una persona muy dulce y empalagosa, tengo mucha intensidad; pero también como un ingrediente principal del producto, muchos huevos para emprender.

WKND: Emprender en Juárez es…

IL: Retador y muy bonito.

WKND: ¿Qué te gustaría que la gente dijera de ti y de tu marca en 10 años?

IL: Me gustaría que dijeran que ha sido un proyecto que ha escalado muy bien, que se ha hecho un buen proceso en cuanto al alcance de las personas y que la calidad sigue intacta.

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