Por Marisol Rodríguez
Las Fiestas Patrias son una oportunidad para reunirse, celebrar y disfrutar de los sabores que forman parte de la identidad mexicana. Pozole, tamales, enchiladas, tacos, flautas, mole y otros platillos tradicionales suelen ocupar un lugar especial en la mesa; sin embargo, entre la variedad y el ambiente festivo es fácil comer más de lo habitual.
La nutrióloga Fabiola Cárcamo, del Centro Médico de Especialidades, explica que durante estas fechas las personas tienden a excederse porque muchos alimentos se relacionan con ocasiones especiales. “Ahorita es cuando, porque quién sabe cuándo lo vuelva a comer”, es uno de los pensamientos que pueden llevar a comer de más.
Además, culturalmente la comida es una forma de convivir, celebrar y consentir a los demás. Por ello, durante las celebraciones cambian tanto la variedad como las porciones y el tipo de alimentos, bebidas, botanas y postres disponibles.

Todo cabe en una alimentación equilibrada
Para la especialista, no es necesario eliminar los platillos mexicanos de la alimentación. Prácticamente cualquiera puede formar parte de una dieta equilibrada si se modifica su preparación o se cuida la cantidad.
Algunas opciones son preparar enchiladas sin freír, elegir tostadas horneadas con abundante lechuga y tomate, consumir el pozole desgrasado y acompañado de verduras, o preparar tacos, sopes y gorditas sin freír y con una buena cantidad de vegetales.
En aquellos platillos cuya preparación es más difícil de modificar, como el mole o los tamales, la recomendación es cuidar las porciones y los acompañamientos. “No hay alimentos prohibidos, sino cantidades permitidas”, destaca.
También aconseja no llegar con demasiada hambre al festejo, comer despacio, masticar bien y observar todas las opciones antes de servirse. De esta manera es más sencillo elegir lo que realmente se desea y evitar el llamado “picoteo” constante.
Una estrategia práctica para controlar las cantidades es considerar el tamaño de la porción. Por ejemplo, un tamal pequeño puede ser la comida fuerte del día y acompañarse con vegetales. Si se eligen flautas o tacos dorados, pueden consumirse dos piezas con abundante verdura. Para un plato de pollo con mole, la especialista propone una cuarta parte de pollo con mole, otra cuarta parte de arroz y la mitad restante de vegetales.

Hidratación y equilibrio
En cuanto a las bebidas, el agua natural debe ser la primera opción. También pueden consumirse agua mineral, agua mineral con limón o bebidas sin azúcar. Las aguas de pepino, limón o Jamaica pueden prepararse con endulzantes sin calorías.
Si se consume alcohol, la clave también está en la moderación. Además, mantenerse hidratado es fundamental, especialmente cuando se está al aire libre, hace calor, se realiza actividad física o se ingieren bebidas alcohólicas.
Finalmente, la nutrióloga invita a dejar atrás la idea de que la alimentación debe ser “todo o nada”. Pensar “ya rompí la dieta, así que la rompo bien” puede favorecer los excesos, mientras que prohibirse completamente determinados alimentos puede generar una relación poco saludable con la comida.
La propuesta es encontrar un punto medio: disfrutar sin culpa, elegir conscientemente y cuidar las cantidades. Para estas Fiestas Patrias, la especialista resume sus recomendaciones en tres reglas de oro: disfrutar con moderación, equilibrar el plato y aprender a modificar las recetas, además de mantenerse hidratado y moderar el consumo de alcohol.
Porque celebrar también puede ser sinónimo de disfrutar, sin dejar de cuidar la alimentación.
