Por Marisol Rodríguez
Octubre es el mes de Halloween, una época donde las calabazas, disfraces, fantasmas y monstruos se vuelven los grandes protagonistas.
Si te gusta celebrar esta fecha, puedes transformarla en una valiosa experiencia de aprendizaje para que tus hijos exploren su creatividad, hagan preguntas y descubran el lado divertido del conocimiento.
Checa estas actividades para compartir tiempo de calidad, imaginar y descubrir en familia.

Manualidades que enseñan
Despierten su lado artístico para crear fantasmas con materiales reciclados, diseñen monstruos de papel o decoren calabazas. Esta actividad les enseña sobre formas, colores, texturas, proporciones y la importancia de reutilizar materiales.
Geografía e historia misteriosa
Exploren la historia y la geografía con una investigación sobre el origen de Halloween y cómo llegó hasta el continente americano. En un mapa pueden marcar el viaje de la festividad y comparar cómo se celebra en diferentes países del mundo.

Ciencia con calabazas
Los experimentos sencillos tienen el poder de transformar el hogar en un laboratorio de aprendizaje. Una actividad tradicional es tallar y decorar calabazas, la cual puede servir para hablar sobre semillas, crecimiento y naturaleza. Lo importante es que los niños observen y pregunten.
Historias de ‘miedo’
Halloween puede ser la excusa perfecta para acercarse a los libros. Lean cuentos de misterio, leyendas o historias de criaturas fantásticas y después jueguen a inventar un final diferente. Los más grandes pueden escribir un relato breve de suspenso, así pondrán en práctica su vocabulario y creatividad.


Dulces matemáticas
Contar y clasificar los dulces, crear patrones con diferentes colores, calcular cuántos días faltan para la celebración o medir una calabaza son ejercicios sencillos que pueden adaptarse a distintas edades para repasar sus clases de matemáticas.