Por Marisol Rodríguez
Respirar es un acto tan natural que pocas veces se piensa en él… hasta que se vuelve difícil.
El asma no distingue edad y puede afectar tanto a niños como adultos, impactando directamente en su calidad de vida.
“Es una enfermedad crónica inflamatoria, específicamente de los bronquios, que son una parte fundamental de los pulmones; los casos han aumentado muchísimo en los últimos años y es importante realizar un diagnóstico oportuno”, expresa la doctora Grecia Hernández Salcido, alergóloga del Centro Médico de Especialidades.
El asma tiene cuatro síntomas principales: tos constante, silbido en el pecho, dificultad para respirar y, en niños mayores de 6 años y adultos, se puede manifestar como un dolor u opresión en el pecho.

La especialista señala que, aunque suele asociarse con la infancia, puede presentarse en cualquier etapa de la vida, ya que sus causas son diversas y varían según la edad del paciente, por lo que cada caso requiere una valoración individual.
El clima en la frontera, un detonante
En Ciudad Juárez, existen dos situaciones que pueden afectar a la población, la primera son los altos niveles de polinización, ya que el asma alérgica va a tener como desencadenante este tipo de polen.
La segunda, explica la doctora, es la contaminación ambiental, “al ser una frontera, tener industria maquiladora aumenta nuestros niveles de contaminantes en el aire y puede repercutir de forma muy negativa en pacientes que tienen diagnóstico de asma”.
Sin cura, pero puede controlarse
Si bien el asma no tiene cura, es una enfermedad que puede controlarse eficazmente.
“Con un buen tratamiento podemos controlarla completamente y podrían pasar muchísimos años sin que el paciente tenga un tipo de síntoma”, comenta.
En los últimos años, su tratamiento ha evolucionado, entendiendo el asma como una enfermedad multifactorial. Por ello, es fundamental identificar sus desencadenantes específicos y acudir con especialistas como neumólogos o alergólogos que puedan ofrecer un manejo integral y personalizado.
La importancia del diagnóstico oportuno
El diagnóstico oportuno es clave para evitar complicaciones.
“Muchas veces confundimos el asma con otro tipo de enfermedades y se dan tratamientos que son innecesarios”, comenta.
Además, existe mayor riesgo de recaídas y hospitalizaciones, ya que conforme avanza la enfermedad se presentan cambios estructurales en las vías respiratorias que pueden afectar la función pulmonar a largo plazo.
Finamente, destaca que el mejor consejo para las familias es acudir con un especialista ante cualquier sospecha.
Un buen diagnóstico y un tratamiento adecuado pueden transformar significativamente la calidad de vida de quienes viven con asma, devolviéndoles la tranquilidad y bienestar que merecen.

En el caso particular de los niños, la alergóloga comenta que existen señales que no deben ignorarse: tos que dura de uno a tres meses, normalmente por la noche; dificultad para respirar, silbido constante en el pecho o limitación al realizar actividades físicas.