Por Marisol Rodríguez
El Año Nuevo llega acompañado de una larga lista de propósitos y uno de los más repetidos es comer sano.
Para la licenciada en nutrición Fabiola Cárcamo del Centro Médico de Especialidades (CME), este momento funciona como un poderoso detonante de cambio, “es como el pretexto perfecto de decir ‘Año Nuevo, vida nueva’, es cuando la gente está más motivada”.
Pero en ocasiones, esa motivación se puede acabar pronto, sobre todo cuando la idea de comer sano se asocia a las dietas ‘milagrosas’ y no a un plan alimenticio supervisado por un especialista.
“Muchas personas hacen dietas de internet que, lejos de mejorar la salud, pueden dañarla, porque no están personalizadas”, explica.
Otros errores son las dietas desequilibradas, omitir un grupo de alimentos, el bajo consumo de frutas y verduras, poca hidratación, falta de ejercicio y un descanso insuficiente.
“Hay que mentalizarse de que no es una dieta, sino un cambio de hábitos. No es solo seguir recetas, es purificar tu estilo de vida”, expresa.
Y agrega que para que ese cambio sea sostenible, debe haber un plan diseñado a la medida de cada persona, considerando su rutina, gustos, objetivos y contexto emocional.

Básicos en tu plato
Las frutas y verduras son uno de los grupos más olvidados en la alimentación diaria, a pesar de ser esenciales.
“Entre más variado comes, mejor nutrido estás”, afirma Cárcamo y recomienda priorizar:
- Cítricos y frutos rojos, por su alto contenido de antioxidantes.
- Verduras de todo tipo, consumiendo con moderación las que contienen almidón como la papa, camote, elote y chícharo.
Sobre lo que se debe reducir al máximo, su respuesta es los alimentos procesados, ya que aportan muchas calorías y tienen poco valor nutricional.
Alimentos y salud emocional, una relación directa
En cuanto al papel que juega la salud emocional en relación a la comida, la nutrióloga menciona que muchas veces se come en respuesta a las emociones: tristeza, felicidad, celebración o aburrimiento.
“Cuando tu salud mental no está bien, tiendes a aumentar demasiado las cantidades de comida porque esta es satisfactoria, te hace feliz y comes cosas que no deberías o que comúnmente no comes”, señala.
Por último, invita a comer con conciencia y recuerda que “no hay alimentos prohibidos, sino cantidades permitidas, hay que disfrutar lo que comemos pero con moderación”.

¡Cambia tu estilo de vida!
Más allá de una lista de alimentos permitidos o prohibidos, la nutrióloga enfatiza la importancia de llevar un estilo de vida saludable integral, que incluya:
- Alimentación balanceada
- Actividad física regular
- Consumo suficiente de agua
- Buen descanso
- Cuidado de la salud mental
- Evitar toxicomanías como alcohol, tabaco y otras sustancias