Por Marisol Rodríguez
Mamá es la estratega del hogar: en ella recaen decisiones que van desde la educación de los hijos hasta el control de las finanzas. Y aunque administrar el dinero puede parecer todo un desafío, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) señala que existen dos pilares básicos para alcanzar la estabilidad financiera: un presupuesto familiar inteligente y un fondo de emergencias.
Un presupuesto familiar inteligente
Es la base de una buena planificación para administrar estratégicamente los ingresos: cubrir necesidades, ahorrar y disfrutar de algunos gustos.
Un presupuesto que está bien estructurado ayuda a identificar en qué se va el dinero y cómo se puede optimizar, evitar deudas innecesarias y priorizar gastos importantes sin que se descuide el bienestar de la familia.

Este también es clave para mantener la estabilidad financiera; la regla del 50/30/20 es sencilla y muy efectiva para distribuir los ingresos:
50% necesidades básicas
Con este porcentaje debes cubrir gastos fijos e indispensables, por ejemplo, la renta, alimentación, transporte, educación y salud.
30% deseos y estilo de vida
Se vale asignar una cantidad de dinero para salir de casa, entretenimiento y otros gastos no esenciales.

20% ahorro e inversión
Crea un fondo de emergencia para los imprevistos que se puedan presentar y un ahorro a largo plazo, como para la compra de una casa o el retiro.
Existen aplicaciones como Wallet: Finanzas personales, Fintonic y Monefy que permiten rastrear ingresos y egresos automáticamente, categorizar gastos y generar informes detallados de tu dinero.
Otra opción clásica para controlar el presupuesto es utilizar una hoja de cálculo, así llevarás un seguimiento personalizado y podrás realizar ajustes cuando sea necesario.

Fondo de emergencia = Seguridad económica
Su principal función es proteger de imprevistos como una enfermedad, un accidente, la pérdida de empleo o una reparación urgente en el hogar. Contar con un fondo de emergencia brinda tranquilidad ante cualquier eventualidad.
Para crearlo, sigue estos pasos:
- Define la meta: ahorra lo equivalente de tres a seis meses de tus gastos básicos.
- Añádelo a tu presupuesto: considéralo como un gasto fijo mensual, destina un porcentaje como lo haces con la renta o los servicios.
- Haz crecer tu dinero: usa cuentas de ahorro o inversión seguras y con liquidez inmediata para tener acceso a tus fondos en caso de emergencia.
Recuerda, mamá: manejar tus finanzas con estrategia no solo cuida tu bolsillo; también construye bienestar, estabilidad y un futuro más tranquilo para toda la familia.