Por Marisol Rodríguez / Fotos: Internet
El té es una bebida milenaria con muchas propiedades que se traducen en bienestar para el cuerpo, mente y espíritu.
Cien por ciento natural, consiste en una infusión a base de una variedad de hierbas, hojas o frutas.
Cada 21 de mayo se conmemora su día internacional con el fin de incentivar su consumo, producción y sobre todo, para aprovechar sus grandes beneficios. Te contamos algunos de ellos.
Protege tu sistema inmunológico
Posee una alta cantidad de flavonoides y vitamina H, esta última ayuda a que las defensas del cuerpo funcionen y eviten el daño celular.
Contribuye a una buena digestión
El té caliente ayuda a eliminar los gases, reduce la hinchazón abdominal y ayuda a que te sientas más liviana. Algunos tipos como el de anís son especiales para la digestión.

Aporta hidratación
Contribuye a una buena hidratación para que tu cuerpo funcione correctamente.
Es un diurético natural
Juega un papel importante a la hora de eliminar toxinas del cuerpo.
Ataca la anemia
Es uno de los alimentos que se incluyen en la lista para paliar el déficit de hierro.
Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares
El té previene la coagulación en la sangre, una de las causas de accidentes cardiovasculares y ataques al corazón.
Retrasa el envejecimiento
Es una fuente de vitaminas, minerales y fibra. Gracias a sus propiedades antioxidantes retrasan el proceso de envejecimiento, al salvaguardar las células y tejidos.
Aliado ante los kilitos de más
¿Buscas un aliado para bajar de peso? El té no contiene calorías y al tomarlo caliente tiene un poder altamente saciante y ayuda a evitar la ansiedad por la comida.

Posee un efecto relajante
Entre su contenido se encuentra un aminoácido anti-estrés que ayuda a que te relajes y mantengas el foco mental, de forma totalmente natural.
Cuál debo tomar para…
- Mejorar la digestión: Menta o regaliz.
- Relajarte y dormir: Manzanilla o lavanda.
- Tener energía: Negro o verde.
- Calmar la ansiedad: Toronjil o pasiflora.
- El dolor menstrual: Manzanilla, hinojo o canela.
- La retención de líquidos: Perejil o diente de león.