Por Marisol Rodríguez / Foto: Internet
Llamativos por sus colores y con una gran variedad de sabores, los Jelly Beans son una de las golosinas más populares en el mundo.
Estos se inspiran en el rahat lokum, un dulce tradicional de Turquía que existe desde el Imperio Persa, en el año 226 antes de Cristo.
La primera vez que se elaboraron fue en 1869 con ingredientes como puré de frutas, hojuelas de coco, jugos concentrados, azúcar y maicena modificada.

Sabores clásicos y extraños
Los Jelly Beans celebran su día el 22 de abril y algunos de los más clásicos son los de cereza, uva, limón, lima, frambuesa, naranja, vainilla, piña y regaliz.
Para los que les gusta experimentar, también tienen su versión con sabor a salsa Tabasco, palomitas de mantequilla, wasabi, pancakes y maple, tocino, y bastones de caramelo.
Las bebidas no pueden faltar, entre ellas, cerveza, champaña, chocolate caliente, ponche de huevo, margarita, mojito, piña colada y cosmopolitan.
Y si eres fanático de Harry Potter, seguramente conoces los misteriosos Jelly Beans de Bertie Bott, la mayoría no son nada apetecibles: jabón, moco, lombriz y huevo podrido, entre otros. Para obtener estas notas, se utilizaron diversos aromas, gases y tecnología.