Por Marisol Rodríguez
Desde el instinto de supervivencia que define las historias de Andy Weir hasta las protagonistas que desafían su época, creadas por Taylor Jenkins Reid y Mary Robinette Kowal, en este Book Club te recomendamos cuatro libros que exploran la inmensidad del universo con una mirada profundamente humana.
De la mente maestra de Andy Weir
Proyecto Hail Mary
“Un hombre, una misión imposible, la última esperanza de la humanidad”, bajo esta premisa transcurre la historia de Ryland Grace, un hombre que despierta solo en una nave espacial sin recordar quién es ni por qué está ahí. Poco a poco descubre que el Sol está muriendo y él debe salvarlo, así que mientras que recupera su memoria, la ciencia, el ingenio, la creatividad y un aliado inesperado serán sus armas para resolver problemas que parecen imposibles.
El marciano
Ingenio, humor y mucha tensión son los ingredientes de este libro protagonizado por Mark Watney, un astronauta atrapado en Marte después de que la tripulación de su nave creyera que estaba muerto. Solo, usará sus conocimientos científicos para sobrevivir, mientras que en la Tierra y en el espacio se organiza una misión para llevarlo de vuelta a casa.


Romance y drama histórico
Atmosphere
Si te preguntas qué pesa más: tus sueños o sentimientos, esta historia de Taylor Jenkins Reid tiene la respuesta. Durante los años 80, la profesora de astrofísica Joan Goodwin inicia su formación para ser astronauta en el Centro Espacial Johnson de Houston, al mismo tiempo que lidia con la presión de su carrera y un romance secreto que podría cambiarlo todo, ya que tendrá que decidir entre sacrificar su identidad, su amor o su sueño.

Protagonista femenina fuerte
Hacia las estrellas
“Para llegar al espacio, primero hay que romper la Tierra”. Una catástrofe mundial amenaza la vida en la Tierra y para sobrevivir, la humanidad acelera un programa espacial que los llevará fuera del planeta. En medio de esta situación, Elma York, una matemática y piloto que sueña con convertirse en astronauta, deberá enfrentarse a sus propios miedos y a las barreras de una sociedad que no acepta mujeres en este rol.
