Por Abigail Ruiz / Licenciada en Psicología y Coach Certificada
A mitad de año resulta favorable iniciar o continuar con los propósitos que pensaste al comer cada uva con tanta emoción. Ahora cuentas con mayor claridad y tranquilidad para identificar lo que realmente deseas; tal vez algunos de esos objetivos ya no forman parte de tus prioridades porque tienes nuevas metas en mente.
Hoy compartiré algunos puntos como apoyo para reestructurar o elaborar un plan que te lleve a la realización de lo que sí eliges y quieres para ti.
1. Revisar tus propósitos es el primer paso. Esto te llevará a descubrir si realmente sigues queriendo lo mismo, e identificarás si era un objetivo propio o si venía de una expectativa externa.
2. Existen respuestas emocionales que pueden llevarte a sentirfrustración al pensar que han pasado varios meses y no tienes algo concreto. Todo momento es ideal para comenzar o continuar, siempre y cuando tus ideas conecten con tus sueños, con ese deseo real de convertirlo en una realidad… ¡tu realidad!

3. Necesitas reconocer qué ha sucedido hasta hoy. Regálate la oportunidad de responder a las siguientes preguntas para reconocer tus debilidades y fortalezas, mismas que te acompañarán en el proceso de realización hasta llegar a tus objetivos: ¿Qué avances he tenido? ¿Cuándo logré mantener el hábito? o ¿Qué circunstancias me llevaron a abandonarlo?
4. Una vez identificados los propósitos o metas, las debilidades y fortalezas, divide en acciones pequeñas. Esta es la forma más fácil de lograr grandes metas. Por ejemplo, en lugar de decir “voy a realizar rutinas en el gimnasio lo que resta del año”, cámbialo por “voy a caminar 40 minutos 5 días a la semana”. Es fundamental reconocer que cada decisión debe alinearse a tus posibilidades y habilidades. Los plazos más cortos ofrecen una sensación de mayor avance y crean mayor impulso.
5. Planea una revisión mensual o quincenal de tus avances en una fecha fija. Comparto aquí tres preguntas útiles para que hacer modificaciones en caso de ser necesario: ¿Qué funcionó? ¿Qué no funcionó? ¿Qué necesito modificar y por qué?

6. Salir de la zona de confort es difícil para muchas personas, pero intentarlo te permite descubrir nuevas emociones y el poder que hay en ti para diseñar tu vida. Posponer tareas es un mecanismo de defensa para evitar la incomodidad, ansiedad o miedo al fracaso. Para romper la inactividad, utiliza la regla de los 5 minutos: comprométete a realizar la tarea solo durante ese tiempo para dar el primer paso.
¡El momento es hoy!
Esperar al mañana para comenzar o continuar es como esperar a un nuevo año para repetir el ritual de las 12 uvas. No dejes pausado lo que puedes disfrutar desde ahora. Me despido con una frase del filósofo y psicólogo William James: Nada es tan agotador como la eterna espera de una tarea inconclusa.
Hasta pronto.