Por Marisol Rodríguez
¿Sabías que una hora de nado continuo moderado puede quemar, en promedio, 600 calorías?
La natación es el deporte definitivo del verano porque no solo te refresca, también transforma por completo tu salud física y mental.
Esta temporada, haz que la piscina o el mar dejen de ser simples espacios de ocio y conviértelos en tu mejor gimnasio.
Un escudo para tus articulaciones
Al sumergirte en el agua, esta sostiene hasta el 90 por ciento de tu peso corporal. Esto elimina el impacto agresivo que sufren las rodillas, los tobillos y la columna en otras disciplinas. Lo anterior convierte a la natación en el ejercicio ideal para personas de cualquier edad.

Tonificación en cada brazada
La natación exige el trabajo simultáneo de todo el cuerpo. Cada movimiento requiere de un esfuerzo real, ya que el agua tiene una resistencia doce veces mayor que el aire. Una sesión tonifica los brazos y los hombros con la tracción; fortalece el torso y abdomen al mantener la postura; define las piernas y glúteos con el pateo constante. El resultado es un cuerpo esculpido, ágil y con músculos alargados.
Motor cardiovascular
Nadar es todo un desafío aeróbico que obliga al sistema respiratorio a trabajar con un ritmo preciso, lo que aumenta la capacidad pulmonar y optimiza el uso del oxígeno. A nivel cardíaco, estimula la circulación, reduce la presión arterial y fortalece el corazón.
Efecto glow en la piel
Gracias a la fricción constante del nado, el agua limpia las impurezas de los poros; el aumento del flujo sanguíneo aporta nutrientes esenciales que iluminan el rostro y la eliminación de toxinas a través del sudor retrasa el envejecimiento celular.

Meditación en movimiento
El contacto con el agua fría activa el sistema nervioso de forma positiva, liberando endorfinas que disminuyen el estrés acumulado. La respiración rítmica y el sonido del entorno generan un efecto único para meditar.
Más social y desconectado
La natación es un respiro de las pantallas y notificaciones. Te obliga a dejar el teléfono, regalándote una hora de paz mental absoluta. Además, la alberca es un espacio perfecto para socializar, compartir rutinas y crear nuevas amistades con los mismo objetivos de bienestar.
Maximiza tu sesión en el agua
- Elige unas gafas con protección UV y película antiempañante para nadar al aire libre
- Utiliza un protector solar resistente al agua y aplícate crema protectora en el cabello
- Aunque estés dentro del agua sigues sudando, no olvides hidratarte con agua fresca